Espiritualidad
El Bautismo
A. Qué es el Bautismo
1. ¿Qué es el Bautismo?
Es el primero de los sacramentos y la puerta de entrada a la vida cristiana. Nos incorpora a la muerte y resurrección de Cristo (Redención), nos hace hijos de Dios y miembros de la Iglesia. Sin él no se pueden recibir los demás sacramentos.
2. ¿Qué efectos produce?
Dos, sobre todo:
- borra el pecado original y, en los adultos, todos los pecados personales.
- da la gracia, el Espíritu Santo y la condición de hijos de Dios (filiación divina).
3. ¿Cómo se celebra?
El ministro derrama tres veces agua sobre la cabeza (o sumerge) diciendo: «Yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo». Los gestos que lo rodean lo explican sin palabras: la vestidura blanca (la vida nueva), la vela encendida en el cirio pascual (la luz de Cristo), la unción con óleo (la consagración a Dios).
4. ¿Deja alguna huella permanente?
Sí: un «carácter», un sello espiritual indeleble de pertenencia a Cristo que ningún pecado borra. Por eso el Bautismo no se repite. Uno puede abandonar la fe; el sello no se va.
B. Preguntas frecuentes
5. ¿Por qué se bautiza a los niños, si aún no pueden decidir?
Porque la salvación es un regalo, y los regalos no exigen méritos previos. Con la vida natural nadie espera: a un niño se le da alimento, idioma, cariño y educación sin pedirle permiso, porque negárselos hasta que "decida" sería absurdo. Con la vida sobrenatural pasa igual: los padres le abren la puerta de la vida de Dios y la fe irá creciendo con la educación. La fe con que se le bautiza es la de la Iglesia, que la familia se compromete a transmitirle.
6. ¿Para qué sirven los padrinos?
Para ayudar a los padres en la educación cristiana del bautizado y acompañarlo en la fe. Por eso conviene elegir personas de vida coherente, capaces de ser un apoyo real, y no solo una figura decorativa en la foto.
7. ¿Se puede salvar quien no está bautizado?
Dios vinculó la salvación al Bautismo, pero su acción no queda encerrada en los sacramentos. Quien da la vida por la fe sin estar bautizado, o quien busca sinceramente la verdad y hace el bien según su conciencia, puede salvarse: habría deseado el Bautismo de haber conocido su necesidad.
C. Vivir el Bautismo
8. ¿El Bautismo compromete a algo?
Sí. Hace a todos los bautizados «sacerdocio real»: partícipes de la misión de la Iglesia. No es un trámite social ni una tradición familiar más, sino el comienzo de una vida que pide confesar la fe y darla a conocer con la palabra y las obras (testimonio cristiano).
9. ¿Qué tiene que ver el Bautismo con la santidad?
Todo. Al configurarnos con Cristo, es la raíz de la llamada universal a la santidad: todos los bautizados, sin excepción, estamos llamados «a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad».
10. Maneras de «actualizar» el Bautismo en el día a día
- Recordar de quién somos: muchos santos celebraban la fecha de su bautismo como un segundo cumpleaños; es bueno al menos conocerla.
- Renovar las promesas bautismales: renunciar al pecado, creer en Dios.
- Acudir a los demás sacramentos, sobre todo la Confesión y la Eucaristía.
- Vivir como hijos de Dios en lo ordinario: en familia, en el trabajo, con los amigos.