Emociones
Desarma el corazón
A veces tu dureza solo está defendiendo un miedo.
Hay armaduras que parecen fuerza: frialdad, sarcasmo, agresividad, indiferencia. Protegen un tiempo, pero también impiden que el amor entre y salga.
Desarmar el corazón no significa volverte ingenuo ni dejar que cualquiera te dañe. Significa reconocer qué miedo estás cubriendo y dejar que Dios lo toque. La paz empieza dentro. Cuando bajas un poco la defensa inútil, puedes tratar a los demás con más verdad y menos ataque.
Idea clave
La agresividad muchas veces se cura mirando el miedo que esconde.
Tu reto para esta idea
Pregunta hoy en la oración qué armadura usas más: ironía, frialdad, orgullo o distancia.
BASADO EN
Corazón →