Machismo
A. El machismo en general
1. ¿Qué es el machismo?
2. ¿Injustamente?
3. Ejemplos de actitudes machistas
4. Aclaraciones
- No es bueno plantear el tema como lucha. Más bien se trata de conseguir entendimiento y colaboración: solidaridad. Se pretende que ambos mejoren, que se alegren con la dignidad del otro.
- El feminismo o el machismo no es el valor absoluto y principal. Debe tener en cuenta otros aspectos, como la justicia, la caridad, la libertad de asociación...
- El ideal no es la igualdad absoluta: no se trata de que las mujeres sean hombres, sino de que hombre y mujer gocen de la misma dignidad como personas.
- El hombre y la mujer son distintos, y esas diferencias se deben respetar. Se trata de fomentar la igualdad en lo que son iguales, y la diferenciación donde son diferentes.
B. Actitudes correctas
1. En el trabajo y en la política
Igualdad de derechos para optar a un puesto de trabajo o de gobierno.
Diferenciación:
- Deben regularse bien las ausencias por embarazo.
- Hay puestos que las mujeres desempeñan mejor (amas de casa, enfermeras,...). Esas labores no se deben menospreciar, como tampoco son rechazables las tareas más propias de varones (cargador de muelle...).
Aclaración: dentro de la libertad de contratación, una empresa puede fichar un predominio de varones sin ser machista: habría machismo si la mujer no dispusiera de otras empresas con puestos de trabajo igualmente cualificados. Tampoco hay machismo si se contrata a un varón por su mejor preparación profesional.
2. En la cultura
(aspecto fundamental en estos temas).
Igualdad de derechos para acceder a la cultura (escolarización, universidad...).
Diferenciación: libertad para seguir tendencias culturales distintas a las varoniles, como su atención por la moda. Esas inclinaciones no se deben menospreciar. (Tampoco es rechazable el interés del varón por el rugby).
Aclaración: los colegios y universidades para varones no son machistas de por sí, sino que entran dentro de la libertad de asociación. Serían machistas si hubiera menosprecio, o si la mujer no dispusiera de instituciones similares donde acceder a la cultura.
3. En el sexo
Igualdad de derechos a que su cuerpo -y su alma- sean respetados.
Diferenciación: es distinto el modo de ejercitar y proteger ese respeto. Por ejemplo, la mujer debe cuidar más la modestia en el vestir.
Aclaraciones:
- La pornografía es claramente machista pues rebaja la dignidad de la persona convirtiéndola en objeto sexual.
- Los atentados contra la maternidad (métodos anticonceptivos, aborto...) son perjudiciales para la mujer pues le privan de un don muy grande. Serán machistas si con ellos el hombre desprecia a la mujer utilizándola a su gusto.
4. En el matrimonio
Igualdad: Uno con una y una con uno. El amor mutuo debe ser exclusivo. El harén o los amantes rebajan la dignidad del cónyuge.
Diferenciación: El modo de amarse es distinto. Por ejemplo, en general una rosa es más bien una muestra de amor hacia la mujer.
Aclaraciones:
5. En el deporte
Igualdad de derechos a la práctica deportiva.
Diferenciación:
- Es correcto que haya categorías distintas para el hombre y la mujer. Puede parecer una separación machista, pero no es machismo sino justo realismo: tienen diferente capacidad atlética.
- Los vestuarios deben estar separados.
Aclaración: Las asociaciones deportivas para hombres no son machistas de por sí, pues hay libertad de asociarse con quien se desee. Sólo serían machistas si las mujeres no pudieran disponer de otras similares, o si esa selección fuera unida al menosprecio.
C. Machismo en la vida espiritual
1. En la santidad
Igualdad: Todas las personas están llamadas a la máxima santidad, a la unión con Cristo, al cielo.
Diferenciación: El modo de alcanzar la santidad es distinto. Por ejemplo, las mujeres tienen más facilidad para unas virtudes, mientras que deben esforzarse más en otras.
Aclaración: Los institutos religiosos para hombres no son machistas, pues ni menosprecian a la mujer, ni excluyen otros caminos de santidad para ellas. (También está la libertad divina de elegir fundaciones).
2. Aclaración del sacerdocio ministerial
3. ¿Falta de capacidad?
4. ¿Catolicismo machista?
5. ¿Por qué no pueden las mujeres representar a Cristo?
6. El sacerdocio es una vocación