Castidad
A. ¿Qué es y cómo se ejercita la castidad?
1. ¿Qué es la castidad?
2. ¿Cómo se ejercita la castidad individualmente?
3. ¿Cómo se ejercita la castidad en el noviazgo?
4. ¿Cómo se ejercita la virtud de la castidad en el matrimonio?
5. ¿No puedo hacer lo que quiera con mi cuerpo?
6. ¿El cuerpo es un objeto que se posee?
- Quien cuida la dignidad del cuerpo, protege la categoría de la persona.
- El respeto al cuerpo propio o ajeno es respeto a las personas.
- Quien maltrata un cuerpo, maltrata a un ser humano. Por esto quien clava un puñal a otro debe ser castigado: ha herido a un hombre, no a un objeto.
B. Beneficios de la castidad
1. La castidad mejora la dignidad del hombre
- Un ser humano no es un objeto ni una herramienta. Un hombre no se usa, no se utiliza. Por esto, una persona utilizada se siente maltratada, y realmente ha sufrido una agresión a su dignidad. En este sentido, la castidad evita que el ser humano sea usado para obtener placeres.
- La castidad ayuda a mantener la categoría que corresponde al cuerpo y al sexo. Para explicarlo no es fácil encontrar ejemplos actuales. Imaginemos un monarca de los siglos pasados. Imaginemos su corona real, usada en los grandes momentos. Y pensemos que alguien utilizara esa corona para recoger basura. Sería un delito contra la dignidad del rey. El uso del cuerpo humano sólo para obtener placeres rebaja la categoría del sexo, que va unida al gran don de la paternidad.
2. La castidad mejora el respeto a uno mismo y a los demás
3. ¿Ejemplos?
- La violencia doméstica es violencia y no impureza, pero no andan lejos una de otra, pues en ambos casos se maltrata un cuerpo humano. Si el cuerpo humano se considera un objeto que utilizo para tener placeres, no hay mayor dificultad en descargar mi ira sobre ese objeto corporal cuando me contraríe: me gusta, lo utilizo; me disgusta, lo apaleo.
- El desenfreno sexual también está ligado con la drogadicción y el alcoholismo, porque también en estos casos se maltrata el cuerpo humano. No quiere decirse que siempre vaya unida una cosa con otra, pero es más fácil caer en un vicio si uno se ha dejado vencer en algo parecido.
4. La castidad libera de una esclavitud
5. La castidad protege y aumenta la capacidad de amar
C. ¿La castidad es posible?; ¿cómo?
1. ¿Es posible la castidad?
2. ¿Ayuda de Dios en la castidad?
3. ¿Por qué interesa la humildad para la castidad?
- La humildad es necesaria para avanzar en cualquier virtud pues "Dios resiste a los soberbios y a los humildes da su gracia".
- El influjo beneficioso de Dios abarca alma y cuerpo. Cuando el alma se rebela contra Dios, se rompe el equilibrio y el cuerpo se rebela contra el alma. Si el alma se pone en su lugar ante el Señor, el cuerpo también respetará la voz de la voluntad.
4. ¿Ayuda de otras personas en la castidad?
5. ¿Ayuda mutua en el noviazgo?
6. El esfuerzo propio en la castidad
- Decisión de luchar. Repetirse el deseo firme de mantener limpio el corazón. Para fortalecer esta decisión, puede ayudar proponerse plazos cortos; por ejemplo, hasta el próximo miércoles, etc.
- Huir de las ocasiones. En la medida que sean fuente de pecados, habrá que reducir o suprimir playas, discotecas, tv, internet… Privarse de algunas cosas apenas importa a quien defiende su amor.
- Huir de activadores y catalizadores: evitar las cosas que activan el instinto. Es más fácil controlarse al inicio.
- Guardar la vista. La vista es un sentido muy ligado a los deseos, y su dominio protege y educa el corazón. Cabe entrenarse apartando la mirada de imágenes normales que la curiosidad desea conocer.
- Servir a los demás, para que el corazón aprenda a amar.
- Airarse, enfadarse. Recordar algún suceso que origine un pensamiento de ira. La ira suele acabar con el exceso de romanticismo y la dejadez. (Desde luego, la ira también debe dominarse, pero a veces viene bien una reacción fuerte para superar la tentación).
- Tener preparadas ideas de contraataque para cuando surjan tentaciones. Por ejemplo: quiero tener la mirada, el pensamiento, el corazón limpio; quiero ser libre de esta esclavitud; santa María, ayúdame; etc. Conviene que esas ideas sean breves y positivas, aunque las negativas o de rechazo también sirven: por ejemplo, esa mujer para su marido; ese placer para quien quiera esclavizarse a él, etc.
- Tener preparadas imágenes de contraataque para cuando surjan tentaciones de pensamiento. Por ejemplo, recordar un gol, un suceso, algún pensamiento que agarre más que la tentación.
- Mortificarse. La costumbre de dominar los gustos del propio cuerpo sirve de entrenamiento para controlarlo en temas sexuales.
- Sobriedad en la comida. Parecido a lo anterior. Quien domina el afán por comer, controla mejor su cuerpo en otros deseos. Por ejemplo, si las tentaciones vienen de noche, irá bien que la cena sea ligera.
- Comer menos carne de cerdo. Este consejo viene de santa Hildegarda de Bingen que asegura que esta carne alimenta la lujuria. (Esto no significa que no se pueda comer).
- Estudiar, trabajar. Se mortifica la carne por el esfuerzo del estudio. Este consejo viene de santo Tomás de Aquino.
7. ¿Ejemplos de mortificación?
- Sentarse en posturas menos cómodas, dominando el sentido del tacto, que precisamente está muy relacionado con los placeres sexuales.
- Ducharse rápido, aunque al tacto le apetezca continuar.
- Comer con moderación, controlando el gusto y el apetito.
- Entrenarse a esperar. Por ejemplo, esperar antes de comer, antes de beber... Para controlar un poco los deseos corporales de satisfacción inmediata.
8. ¿Algún ejemplo más para enfrentarse a las tentaciones?