Lo que no escuchas hoy tendrás que aprenderlo solo mañana.
Es tentador desconectar en clase: mirar el móvil, pensar en otra cosa, confiar en que ya lo estudiarás en casa. Pero luego, delante de los apuntes, cuesta el triple entender lo que alguien te explicó en diez minutos.
Aprovechar las clases es probablemente la técnica de estudio más sencilla y más olvidada. Escuchar con atención, preguntar lo que no entiendes, tomar notas con tus palabras: todo eso ahorra horas después.
También es una forma de respeto a quien enseña y de responsabilidad con lo que tienes entre manos. Estudiar bien empieza mucho antes de sentarse a estudiar.
Idea clave
Aprovechar bien una clase es la manera más fácil de estudiar menos y mejor.
Tu reto para esta idea
En tu próxima clase, deja el móvil guardado y haz al menos una pregunta.