Saltar al contenido principal
ideasrápidas
  • Inicio
  • Buscar
  • Confesión
Fe

Tu vida puede ser misión

La misión no es una actividad que añades cuando tienes tiempo; puede dar forma a todo lo que eres.

A veces el apostolado se imagina como una tarea especial: una conversación religiosa, una actividad organizada o algo reservado a personas con mucha preparación. Así puede quedar separado del resto de la semana. Ser enviado cambia la mirada sobre lo ordinario. Tu trabajo, amistades, decisiones y manera de atravesar una dificultad pueden acercar luz, justicia y esperanza. No necesitas convertir cada encuentro en un discurso; necesitas vivir disponible para el bien concreto de quien aparece. La misión tampoco depende de sentir entusiasmo constante. Nace de una identidad: has recibido un amor que puede pasar a través de tu vida. Preguntar «¿para quién puedo ser hoy una buena noticia?» devuelve dirección a las tareas pequeñas y abre iniciativas que nadie te había encargado.

Idea clave

La misión cristiana es una identidad que atraviesa la vida ordinaria, no una actividad aislada.

Tu reto para esta idea

Al comenzar hoy tu trabajo o estudio, elige a una persona concreta a la que puedas servir mejor con tu manera de hacerlo.

BASADO EN

El testimonio cristiano →