¿Sirve de algo rezar por los muertos?
El cariño no se queda sin trabajo cuando alguien muere.
Ante una tumba el corazón pide hacer algo, y parece que ya no se puede hacer nada. La fe dice que sí: rezar. La Iglesia ha rezado por sus difuntos desde el principio, porque la muerte no rompe la comunión: los que mueren en amistad con Dios pueden necesitar todavía purificarse del todo, y tu oración les ayuda de verdad en ese camino.
No es superstición ni una manera de engañar la pena. Es la última obra de misericordia con los que amaste: ya no puedes visitarlos ni abrazarlos, pero puedes seguir haciéndoles bien. El amor encuentra ahí su manera de seguir trabajando.
Por eso una misa por el abuelo, o un padrenuestro al acordarte de alguien, no son "para sentirte mejor". Llegan. Y algún día, quizá, alguien hará lo mismo por ti.
Idea clave
Rezar por un difunto es seguir queriéndole con obras.
Tu reto para esta idea
Reza hoy por tus difuntos con nombre y apellidos, o encarga una misa por ellos.
BASADO EN
La comunión de los santos →