No tienes que interpretarlo todo solo.
La Biblia es Palabra de Dios, pero no siempre es fácil de entender. Por eso la Iglesia la lee con Tradición, Magisterio y una interpretación fiel a Cristo.
No pasa nada por empezar con humildad: un Evangelio, una buena guía, el Catecismo o una explicación fiable. La Biblia no está para inventar una fe privada, sino para escuchar a Dios dentro de la Iglesia.
La clave es no usar la duda como excusa para quedarse quieto. Una pregunta bien vivida puede acercar a Dios si se hace con humildad, si busca la verdad y si está dispuesta a cambiar algo cuando encuentre luz.
Idea clave
La Biblia se entiende mejor con la guía de la Iglesia.
Tu reto para esta idea
Lee un pasaje difícil y busca una explicación católica seria antes de sacar conclusiones.