No todo lo invisible está ausente.
Dios no es una cosa más dentro del mundo, como una piedra o una estrella. Es el Creador, espiritual y eterno, y se le conoce por sus huellas, por su revelación y por la oración.
No verlo con los ojos no significa que no actúe. También son invisibles muchas realidades decisivas: la voluntad, el amor, la inteligencia. Dios se da a conocer de un modo más profundo que una simple aparición física.
No ayuda cerrar esta pregunta con una frase rápida. Si aparece, puede ser una buena ocasión para formar mejor la fe, pedir consejo y pensar con más calma. La Iglesia no teme las preguntas honestas; lo que empobrece es no querer buscar de verdad.
Idea clave
Dios no se ve como una cosa, pero se puede conocer de verdad.
Tu reto para esta idea
Mira hoy una huella de orden o belleza y úsala para hablar con Dios.