Emociones
Perdonar puede empezar pequeño
No siempre se perdona de golpe.
Hay heridas que no obedecen a una decisión rápida. Puedes querer perdonar y, al mismo tiempo, notar que algo por dentro sigue cerrado, dolido o desconfiado.
No te desanimes por eso. A veces el primer paso no es sentir paz total, sino pedir a Dios el deseo de no vivir atrapado en el rencor.
Perdonar puede ser un camino gradual, con verdad, prudencia y ayuda. Lo importante es no hacer del odio tu casa.
Idea clave
El perdón puede empezar con el deseo humilde de querer perdonar.
Tu reto para esta idea
Reza hoy: Señor, ayúdame a querer perdonar, aunque todavía me cueste.
BASADO EN
Rosario de la misericordia →