Emociones
Perdonar no es sentir bonito
A veces el perdón empieza antes que la emoción acompañe.
Perdonar no significa que la herida desaparezca al instante ni que todo vuelva a ser igual. Puede requerir distancia, justicia y tiempo.
Pero el corazón puede empezar por soltar el deseo de venganza y poner a esa persona ante Dios. La emoción irá más despacio; la decisión puede comenzar hoy.
La vida interior necesita paciencia. Algunas emociones avisan de una herida, de cansancio o de un deseo desordenado; otras simplemente pasan. Madurar es no tomarlas como si fueran ley, pero tampoco ignorarlas como si no dijeran nada.
Idea clave
El perdón cristiano empieza por renunciar al rencor, aunque duela.
Tu reto para esta idea
Di ante Dios el nombre de alguien a quien necesitas empezar a perdonar.
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