Amar no significa permitirlo todo.
Sin límites claros, una relación puede desordenarse poco a poco. Por miedo a molestar, se aceptan cosas que luego dañan la libertad y la paz.
Los límites no enfrían el amor cuando nacen de la verdad. Lo protegen, lo ordenan y ayudan a que ambos puedan crecer.
Los límites no enfrían una relación buena. La protegen de la presión, el control y decisiones impulsivas que pueden debilitar la libertad y el respeto mutuo.
Idea clave
Los límites protegen el amor.
Tu reto para esta idea
Pon hoy un límite concreto con calma y firmeza.