Cuando estás alterado, no ves toda la realidad.
Una emoción intensa puede hacer que todo parezca urgente. Enfadado, herido o asustado, es fácil hablar de más, cortar de golpe o elegir mal.
La prudencia muchas veces consiste en esperar. Decidir con más calma no es cobardía; es respeto por la verdad y por las consecuencias de tus actos.
Idea clave
Decidir en calma evita muchos errores.
Tu reto para esta idea
Pospón hoy una decisión si estás alterado. Vuelve a ella cuando tengas más paz.