Tu estado de ánimo cambia; tus compromisos no deberían cambiar con él.
Hay días en que todo parece pesado y otros en que todo sale fácil. Si cada humor decide tus deberes, tus relaciones y tu oración, vivirás demasiado inestable.
La constancia emocional no significa sentir siempre igual. Significa no dejar que una nube pasajera rompa compromisos buenos. El amor necesita más suelo que el ánimo del momento.
La vida interior necesita paciencia. Algunas emociones avisan de una herida, de cansancio o de un deseo desordenado; otras simplemente pasan. Madurar es no tomarlas como si fueran ley, pero tampoco ignorarlas como si no dijeran nada.
Idea clave
Los compromisos buenos no deben depender por completo del humor diario.
Tu reto para esta idea
Cumple hoy una responsabilidad aunque tu ánimo no acompañe.