Preguntas
No te acostumbres a la injusticia
Lo que se repite mucho no deja de ser grave.
A fuerza de ver abusos, burlas, explotación o pobreza, uno puede dejar de reaccionar. Lo injusto se vuelve paisaje y el corazón aprende a protegerse no mirando.
Pero la indiferencia también forma carácter. Si nunca te duele el mal que sufren otros, algo se va apagando dentro. La justicia cristiana empieza por no dormir la conciencia. Después vendrá el paso posible: defender, ayudar, informar, rezar, reparar o no colaborar.
Idea clave
La conciencia viva no se acostumbra a tratar el mal como normal.
Tu reto para esta idea
Detecta hoy una injusticia cercana y da un paso pequeño para no colaborar con ella.
BASADO EN
Justicia →