No caminas solo: tienes una familia enorme, también en el cielo.
La fe habla de la «comunión de los santos», y suena a frase de catecismo. Pero significa algo muy vivo: los que ya están con Dios no asisten indiferentes a tu vida. Rezan por ti, te acompañan, están de tu parte.
Eso rompe la soledad. No eres solo tú contra tus problemas: formas parte de una familia inmensa que se ayuda por encima de la muerte. Puedes pedirles, apoyarte en ellos, sentirte acompañado.
Y funciona en las dos direcciones: tu oración también ayuda a otros, vivos y difuntos. Estáis todos unidos en lo mismo, tirando juntos hacia el mismo sitio.
Idea clave
Los santos del cielo interceden por ti; no estás solo en el camino.
Tu reto para esta idea
Pide hoy ayuda a un santo que quieras especialmente por algo que te preocupa, y reza también por un ser querido que haya muerto.