El anuncio de la Navidad no llegó a palacio, sino a unos pastores que trabajaban de madrugada.
La noche en que nació Jesús, unos pastores vigilaban su rebaño por turnos cerca de Belén. Era un trabajo duro y poco valorado. A ellos se les aparecieron los ángeles para anunciarles que había nacido el Salvador, y fueron corriendo a verle (Lc 2,8-20).
Dios podía haber avisado primero a los sacerdotes del templo o a las autoridades. Eligió a gente sencilla que estaba despierta, trabajando mientras los demás dormían.
Hoy también hay muchos turnos de noche: quien cuida a un enfermo, quien limpia, quien conduce, quien trabaja mientras todos celebran. La Navidad dice que Dios se acerca especialmente a ellos. Y nos invita a no olvidarnos de quienes en estas fiestas no pueden descansar.
Idea clave
Dios empieza la Navidad por los que nadie invita.
Tu reto para esta idea
Ten hoy un detalle con alguien que trabaja en estas fiestas mientras los demás descansan.