La fe no nace de la nada: responde a un Dios que se muestra.
Creer no es inventarse una seguridad desde dentro. La fe es respuesta a Dios, que se da a conocer y llama al hombre a confiar.
Por eso la fe tiene algo de entrega libre. Dios habla, ilumina y llama; tú puedes acoger esa luz y dar un paso hacia Él.
La fe es una respuesta, no un salto vacío. Nace al confiar en Dios, intentar comprender lo que dice y dejar que esa confianza empiece a orientar la vida.
Idea clave
Creer es responder a Dios.
Tu reto para esta idea
Haz hoy un pequeño acto de fe: “Señor, creo; ayúdame a confiar más”.