Atravesar una crisis interior no borra automáticamente el bien que sigues realizando.
Los sacerdotes de varios relatos celebraban mientras sufrían dudas profundas. Su crisis personal era real, pero la vida sacramental de la comunidad no dependía de que ellos sintieran una certeza perfecta en cada momento.
Puedes aplicar una lógica cruel a tu vida: si hoy dudas, estás triste o te cuesta querer, entonces todo lo que haces es falso.
Pero una dificultad interior no vuelve inútiles tu deber, tu servicio o tu oración.
Necesitas atender la crisis, pedir ayuda y buscar verdad. Mientras tanto, también puedes seguir haciendo el bien que reconoces. La fidelidad a veces consiste precisamente en no destruirlo todo durante una temporada oscura.
Idea clave
Una crisis interior necesita cuidado, pero no convierte automáticamente en falso todo tu bien.
Tu reto para esta idea
Mantén hoy una acción buena que estabas a punto de abandonar solo porque no la sientes con fuerza.