Explica mucho, pero no agota todas las preguntas.
La ciencia ayuda a comprender cómo funciona el mundo. Es valiosa y necesaria. Pero no responde por sí sola al porqué último de la existencia, del bien, del sentido o del amor.
Fe y razón no tienen por qué competir. La ciencia mira causas próximas; la fe abre también a la causa última y al sentido de todo.
La razón y la fe no tienen por qué competir. Si ambas buscan la verdad, pueden ayudarse a mirar preguntas distintas sin caer en caricaturas fáciles.
Idea clave
La ciencia no responde a todo.
Tu reto para esta idea
Hazte hoy una pregunta de fondo, no solo técnica: ¿para qué existe todo esto?