En Él, Dios lo dice todo.
Dios no se revela solo con palabras o signos. En Jesucristo, Dios se hace visible, cercano y humano. Quien mira a Cristo descubre el rostro de Dios.
Por eso Jesús no es un maestro más ni una idea inspiradora. Es el centro de la fe cristiana: Dios mismo entrando en nuestra vida para salvarnos y enseñarnos a vivir.
Lo que Dios nos ha mostrado tiene un centro personal: Jesucristo. Conocer la fe no consiste solo en aprender ideas, sino en dejarte encontrar por Él.
Idea clave
Jesús es Dios hecho visible.
Tu reto para esta idea
Mira hoy a Cristo como clave de tu vida. Lee una escena del Evangelio y fíjate en cómo actúa.