Saltar al contenido principal
ideasrápidas
  • Inicio
  • Buscar
  • Confesión
Sentido

Esperar toda una vida sin amargarse

Marcar como leído

Esperar mucho tiempo puede amargar. O puede enseñarte a mirar mejor.

Hay esperas que duran años: un hijo que no llega, un familiar que no cambia, una oración que parece no tener respuesta. Y esperar tanto puede amargar. Te vuelves escéptico, dejas de creer que algo vaya a cambiar y te cierras. Pero también se puede esperar de otra manera: sin cerrarse, con una esperanza sencilla que sigue atenta. Muchas personas mayores viven así, y sostienen a su familia sin hacer ruido. Esperar con fe mantiene el corazón abierto, y por eso permite reconocer el momento cuando llega. Quien se ha amargado, en cambio, puede tener delante lo que esperaba y no verlo.

Idea clave

Esperar con fe mantiene el corazón abierto para reconocer a Dios cuando llega.

Tu reto para esta idea

Llama hoy a una persona mayor de tu entorno y pregúntale qué le ha ayudado a no perder la esperanza.

BASADO EN

La Esperanza →