Dime qué amas y te diré quién estás llegando a ser.
Solemos definirnos por lo que hacemos o tenemos. Pero hay algo que te describe más por dentro: aquello que amas. Lo que pones en el centro va dando forma a tu manera de mirar, de decidir y de gastar tu tiempo.
No es lo mismo tener el corazón puesto en el dinero, en la propia imagen o en las personas que quieres. Cada uno de esos amores te va moldeando en una dirección distinta, para bien o para mal.
Por eso vale la pena mirar de vez en cuando qué amas de verdad, no qué dices amar. Ahí se decide, poco a poco, en quién te vas convirtiendo.
Idea clave
Aquello que pones en el centro de tu corazón te va formando por dentro.
Tu reto para esta idea
Mira dónde va tu tiempo y tu cabeza en un día normal. Eso te dice qué amas de verdad. ¿Te gusta hacia dónde te lleva?