El mal no viene de Dios.
Si Dios crea bueno, la pregunta por el mal pesa todavía más. La fe cristiana no dice que Dios sea autor del mal.
El mal aparece ligado al uso desordenado de la libertad y al misterio de una creación herida. Dios no quiere el mal, pero puede sacar bien incluso de lo que nosotros rompemos.
Que Dios pueda sacar bien no vuelve pequeño el daño ni quita responsabilidad. La respuesta cristiana invita a combatir el mal posible y a confiar cuando una parte del misterio permanece.
Idea clave
El mal no es creado por Dios.
Tu reto para esta idea
Asume hoy tu responsabilidad en algo concreto que haces. Elige el bien donde podrías elegir mal.