Las tienes, pero no te definen.
Puedes sentir miedo sin ser cobarde. Puedes sentir tristeza sin estar perdido. Puedes sentir rabia sin que eso tenga que dirigir tus actos.
La madurez interior empieza cuando distingues entre lo que sientes y lo que decides hacer con ello. Tú eres más que tu estado de ánimo.
Sentir algo con fuerza no lo convierte automáticamente en verdad ni en mentira. Conviene nombrarlo, comprender qué señala y elegir después una respuesta buena.
Idea clave
Tú estás por encima de lo que sientes.
Tu reto para esta idea
No tomes hoy una decisión importante desde una emoción intensa. Espera a tener más paz.