Sí: lo creado es bueno en su origen.
A veces el mal, el sufrimiento o el desorden pueden hacer que mires el mundo con sospecha. Pero la fe cristiana afirma que la creación, en cuanto salida de Dios, es buena.
Esto no significa negar el mal. Significa reconocer que la realidad no nace torcida ni absurda: tiene un origen bueno y puede ser mirada con gratitud.
La bondad de lo creado no significa que todo uso sea bueno. Precisamente porque las cosas valen, conviene aprender a disfrutarlas sin convertirlas en dueñas del corazón.
Idea clave
La creación es buena.
Tu reto para esta idea
Mira hoy lo bueno que hay en tu entorno. Detente en algo concreto y agradécelo.