«Espiritual pero no religioso» se queda a mitad de camino.
Está de moda decir «soy espiritual, pero no religioso»: creer en algo, buscar paz interior, sin Iglesia ni compromisos. Suena libre, pero se queda corto. El Espíritu Santo no actúa solo en tu intimidad, por tu cuenta y riesgo.
Él trabaja también, y de forma muy concreta, a través de la Iglesia y los sacramentos: ahí te da su gracia, te enseña, te sostiene. Reducirlo a una experiencia privada es quedarte con una parte pequeña de lo que ofrece.
No es elegir entre lo interior y lo comunitario: es unir las dos cosas. El mismo Espíritu que habla en tu corazón te lleva hacia los demás y hacia esos canales por los que Dios reparte su vida.
Idea clave
El Espíritu actúa en tu interior y también por la Iglesia y los sacramentos; no van separados.
Tu reto para esta idea
Si tiendes a una fe «solo mía», da hoy un paso comunitario: un sacramento, rezar con otros, un servicio.