Dios no habla por obligación, sino porque ama.
Dios no se da a conocer para satisfacer una curiosidad religiosa. Se revela porque quiere entrar en comunión con el hombre y conducirlo a la vida.
La revelación nace del amor. Dios quiere que le conozcas porque te ama y porque tu corazón está hecho para vivir unido a Él.
Conocer a Dios no se reduce a pensar sobre Él. También se aprende a tratarle en la oración y a reconocer su presencia en la creación y en la vida corriente.
Idea clave
La revelación nace del amor de Dios.
Tu reto para esta idea
Recibe hoy ese amor con sencillez. Da gracias a Dios por querer darse a conocer.