Dios no se esconde para confundirte.
A veces puedes pensar que Dios está lejos o que solo se deja encontrar por personas muy especiales. Pero la revelación muestra lo contrario: Dios quiere ser conocido.
No se impone, pero se acerca. No fuerza, pero llama. La fe empieza a crecer cuando te atreves a acercarte sin miedo.
Conocer a Dios no se reduce a pensar sobre Él. También se aprende a tratarle en la oración y a reconocer su presencia en la creación y en la vida corriente.
Idea clave
Dios quiere ser conocido.
Tu reto para esta idea
Acércate hoy a Dios sin miedo. Dile simplemente: “Quiero conocerte mejor”.