Dios no se queda lejos: usa palabras, gestos y una historia a tu medida.
Dios podría haberse quedado inaccesible, muy por encima de lo que cabe en una cabeza humana. En cambio, se ha acercado a nuestra manera de entender: habló con palabras humanas, a través de una historia concreta, de signos y, sobre todo, de Jesucristo.
Eso no hace pequeño a Dios. Muestra su humildad: se hace comprensible para que puedas conocerle y responderle con libertad. Por eso la fe puede hablar de Él con palabras de todos los días, sabiendo a la vez que su misterio siempre es más grande que nuestras ideas.
Idea clave
Dios se acerca a nuestra manera de entender para que podamos conocerle.
Tu reto para esta idea
Escucha hoy sin complicarlo todo. Pregúntate qué paso sencillo te está pidiendo Dios.