Saltar al contenido principal
ideasrápidas
  • Inicio
  • Buscar
  • Confesión
Emociones

Después de un día en que nada sale

Marcar como leído

Hay días que acaban con las manos vacías. También para esos días hay sitio.

Estudias y no rinde, trabajas y nada sale, lo intentas y vuelves a casa con las manos vacías. Hay días así, y cansan el doble: por el esfuerzo y por la sensación de que no ha servido. En esos momentos es fácil castigarte con reproches o hacer balance de toda tu vida. Pero un mal día no resume nada. Lo primero no es analizarlo, sino descansar: cenar tranquilo, hablar con alguien, irte a dormir. Dios no te espera solo cuando triunfas. También te espera cuando vuelves de vacío, sin lecciones ni reproches, para que recuperes fuerzas. Mañana podrás volver a empezar.

Idea clave

Dios no te espera solo cuando triunfas: también cuando vuelves con las manos vacías.

Tu reto para esta idea

Si hoy algo te ha salido mal, antes de darle vueltas descansa un rato y cuéntaselo a Dios.

BASADO EN

Trabajo →