Fe
Deja que el Espíritu te mueva
Dios puede sacudirte para sacarte de la comodidad.
A veces pides luz, pero no quieres que nada cambie. Quieres consuelo sin movimiento, claridad sin conversión, paz sin tocar tus zonas cómodas.
El Espíritu Santo no viene solo a tranquilizar. También empuja, despierta, corrige y abre caminos nuevos donde te habías instalado. Dejarse mover por Dios no significa vivir a impulsos. Significa estar disponible para el bien que Él va mostrando, incluso cuando rompe un plan demasiado cómodo.
Idea clave
El Espíritu Santo consuela y también mueve hacia la conversión y la misión.
Tu reto para esta idea
Pregunta hoy al Espíritu Santo qué comodidad concreta te está invitando a soltar.
BASADO EN
Gracia →