El mundo no se explica solo.
La realidad no aparece de la nada ni se sostiene por casualidad. Todo lo que existe plantea una pregunta de fondo: por qué hay algo y no más bien nada.
La fe cristiana reconoce en Dios el origen de todo. No como una respuesta fácil para dejar de pensar, sino como la causa primera que da sentido a la existencia.
Idea clave
Nada surge de la nada.
Tu reto para esta idea
Mira hoy la realidad con más profundidad. Pregúntate de dónde viene todo lo que das por supuesto.