A veces lo más espiritual que puedes hacer es descansar.
Hay bajones que tienen mucho de agotamiento. Cuando llevas semanas durmiendo poco, comiendo de cualquier manera y sin parar, todo parece más negro de lo que es: tu trabajo, tus relaciones, incluso tu fe.
En esos momentos no ayuda tomar grandes decisiones ni exigirte más esfuerzo. Lo primero es más sencillo: dormir, comer bien, dejarte cuidar. Como un móvil sin batería, que no responde por mucho que lo toques: primero hay que enchufarlo.
Dios también cuenta con tu cuerpo. Muchas cosas se ven de otra manera después de descansar. Y si el cansancio o la tristeza no se pasan, pedir ayuda, también la de un profesional, es una forma de cuidarte.
Idea clave
A veces lo primero que Dios te pide cuando no puedes más es que descanses.
Tu reto para esta idea
Si estás agotado, haz hoy algo tan sencillo como acostarte antes y comer tranquilo.