Cristo también te espera al final
La última Comunión no es un detalle: es compañía para el tramo decisivo.
La tradición cristiana llama viático a la Comunión recibida cuando la vida se acerca a su final.
Significa alimento para el camino. San Jerónimo deseó recibirla antes de morir, y muchos relatos muestran sacerdotes llevándola con urgencia a enfermos.
Hablar de la muerte cuesta, y por eso a veces se retrasa llamar al sacerdote hasta que la persona ya no puede participar.
Se piensa que hacerlo asusta, cuando puede ofrecer paz, perdón y una presencia conocida. Preparar cristianamente el final no es rendirse. Es cuidar a la persona entera y permitir que Cristo la acompañe también donde la familia ya no puede llegar por sí sola.
Idea clave
El viático es alimento y compañía de Cristo para el último camino.
Tu reto para esta idea
Pregunta hoy en tu familia si sabéis a quién llamar para atender espiritualmente a un enfermo grave.
BASADO EN
Comuniones prodigiosas →