Relaciones
Aprende a mirar sin etiquetas
A veces no escuchas a alguien: solo confirmas lo que ya pensabas.
Hay personas a las que dejamos de mirar porque creemos que ya las conocemos. Les ponemos una etiqueta y, desde ahí, todo lo que dicen nos parece previsible.
Eso pasa en casa, con amigos, en clase, en el trabajo y también dentro de la Iglesia. No siempre es mala intención. A veces es cansancio, heridas viejas o la comodidad de no volver a escuchar.
Mirar sin etiquetas no significa negar la realidad. Significa dejar sitio para que el otro pueda sorprenderte, cambiar o mostrar algo que no habías visto. La caridad empieza muchas veces por quitar un filtro antes de hablar.
Idea clave
La caridad también se nota en cómo miras a quien crees conocer de sobra.
Tu reto para esta idea
Hoy escucha a una persona sin preparar tu respuesta mientras habla.
BASADO EN
Corazón →