Una vida ordenada y un cargo importante no eliminan las preguntas del corazón.
El etíope viajaba en un carro imponente, tenía formación y una posición elevada. Desde fuera no parecía alguien necesitado de orientación. Sin embargo, leía una Escritura que no lograba comprender y agradeció que Felipe se acercara.
Las apariencias engañan en las dos direcciones. Puedes suponer que alguien no tiene interés por Dios porque nunca habla del tema, o que ya lo tiene todo resuelto porque parece seguro y exitoso. No hace falta invadir su intimidad. Basta cultivar una amistad donde las preguntas importantes tengan permiso para aparecer. A veces una persona no necesita que adivines su búsqueda, sino notar que contigo podría hablar sin ser juzgada.
Idea clave
No siempre se nota desde fuera quién está buscando sentido o necesita una conversación de fe.
Tu reto para esta idea
Abre hoy una conversación más profunda con alguien a quien sueles suponer que no le interesa hablar de fe.