Emociones
Alégrate con el bien ajeno
La alegría de otro no te roba nada.
Cuando a alguien le va bien, puede aparecer una punzada de comparación. Su logro parece señalar lo que a ti te falta, y la alegría ajena se vuelve incómoda.
Pero el bien no es una tarta pequeña donde cada porción de otro te deja menos. Aprender a celebrar a los demás limpia el corazón de envidia y ensancha la amistad.
La caridad se alegra con la verdad y con el bien. Felicitar de corazón también educa por dentro.
Idea clave
Alegrarse por otros libera de vivir comparándose.
Tu reto para esta idea
Felicita hoy a alguien por algo bueno sin añadir una comparación contigo.
BASADO EN
Alegría →