Santa Germana Cousin (Pibrac), 1589
El Milagro Eucarístico de Pibrac está relacionado a Santa Germana Cousin (1579-1601). Para poder participar en la Santa Misa atravesó un torrente en crecida, cuyas aguas se dividieron en dos. Cuando nuestra joven pastorcita quedó huérfana de madre, su padre contrajo nuevas nupcias con una mujer que desde el principio fue muy dura con ella porque a causa del acné tenía un rostro desagradable. La madrastra no soportaba ni siquiera verla y así, convenció al marido de hacer vivir a Germana bajo las escaleras.

Germana, sin embargo, estaba muy cerca del Señor y amaba especialmente el Santísimo Sacramento a quien visitaba diariamente. Cada día, abandonaba el rebaño para recibir la Eucaristía, pero milagrosamente sus ovejas nunca sufrieron daño alguno. Para llegar a la iglesia debía atravesar el torrente Courbet. Un día, las lluvias habían obstruido el puentecito de modo que no se podía pasar. La niña, con tal de no perder la Comunión, decidió cruzar de todos modos: hizo el signo de la Cruz y, cuando se disponía a entrar en el agua, las aguas se separaron milagrosamente. Esto ocurrió tanto de ida como al regreso.
Texto y fotografías: exposición internacional «Los Milagros Eucarísticos en el mundo», de san Carlo Acutis. Ficha original en miracolieucaristici.org.