Polonia, milagros eucarísticos
Cracovia, 1345
En el año 1345 el rey de Polonia, Casimiro III el Grande, ordenó la construcción de la iglesia del Corpus Domini en honor a un Milagro Eucarístico que sucedió ese mismo año en los campos de Wawel, cerca a Cracovia. Algunos ladrones pudieron entrar en una iglesia, no lejos de Cracovia. Luego de haber forcejeado el tabernáculo, extrajeron la píside que contenía Hostias consagradas. Poco después se dieron cuenta que la píside no era de oro, entonces la arrojaron a unos pantanos llenos de basura y fango. Inmediatamente surgió del pantano una luz fortísima.
Interior de la iglesia del Corpus Domini, Cracovia Iglesia del Corpus Domini, Cracovia
Los rayos de luz continuaron durante el día y la noche, por diversos días. Todo el pueblo se dió cuenta de este extraño fenómeno y decidieron advertir del hecho al Obispo de Cracovia. El Prelado escuchó que del pantano fulguraban unos rayos que podían ser vistos a varios kilómetros a la distancia. No comprendiendo cómo pudiese ser posible este fenómeno proclamó tres días de ayuno y oración. Al tercer día todo el pueblo se acercó en procesión, junto con el Obispo, al lugar del pantano luminoso.
Se empezó la búsqueda, hasta que finalmente un hombre pudo recuperar la píside con las Hostias totalmente íntegras. Ante la luz intensa que emanaban, todo el pueblo comenzó a alabar al Señor y a festejar el Prodigio llenos de conmoción. Aún hoy, en la fiesta del Corpus Domini, se recuerda el Milagro en la iglesia del Corpus Domini en Cracovia.
Glotowo, 1290
En 1290, a causa de la invasión de los lituanos, un sacerdote del pueblo de Glotowo escondió en un campo una iglesia. Ninguno de los sobrevivientes sabía de la existencia de la Hostia escondida. Sólo luego de muchos años, mientras araban la tierra en primavera, un campesino la encontró gracias al extraño comportamiento de sus bueyes que se habían inclinado para adorar la Hostia de la que provenía una intensa luz.

Santuario Eucarístico de Glotowo Píside con la Reliquia de la Hostia prodigi sentados los bueyes que se inclinaron en el os documentos más antiguos que describen el Milagro narran que unos bueyes estaban tirando el arado, conducido con paso regular por un campesino. El sol se remontaba comenzó a cavar y vió que la luz provenía de una píside sucia por la tierra, pero que dentro contenía una Hostia íntegra y blanca como la nieve. Krzysztof Potocki el 24 de julio de 1726.
Aún hoy, el Santuario del pueblo de Glotowo atrae cada año a numerosos peregrinos que van a venerar la Reliquia de la Hostia que se mantiene intacta sombras. El hombre alzó la mirada e incitó a las bestias que subían con fatiga una colina luego de una larga jornada de trabajo. Después de la labor, pensaba él, tendremos el pan. De pronto, el arado se clavó y los bueyes jalaron más fuertemente hasta que se formó un gran bloque de tierra. Entonces, los animales se detuvieron como petrificados.
Al inicio, el campesino comenzó a impacientarse con las bestias, pero luego se detuvo sorprendido porque notó un cambio en el ambiente. El campo se había iluminado como si fuera mediodía y una luz intensísima surgía del terreno y envolvía a los bueyes que estaban inclinados. El campesino difundió rápidamente entr a gente, quienes corrieron al lugar del Milagro. Las autoridades locales organizaron una procesión solemne para llevar la Partícula a la iglesia de Dobre Miasto.
Según una antigua crónica, la Hostia fue hallada nuevamente en el lugar donde había sido extraída la primera vez. Esto fue interpretado como un signo de Dios y sobre ese lugar fue construída una pequeña iglesia dedicada al Corpus Domini. La popularidad de Glotowo continuó creciendo a través de los siglos. En el siglo XVIII se decidió la ampliación de la vieja iglesia medieval y fue consagrada por el Obispo
Legnica, 2013
El 25 de diciembre de 2013, en la iglesia de San Jacinto en Legnica, durante la Celebración de la Eucaristía, en el momento de la Comunión, se cayó inadvertidamente una Hostia consagrada al suelo y, después de ser recogida, se colocó en un recipiente lleno de agua.

El párroco de la iglesia de San Jacinto, Don Andrzej Ziombra, cuenta que el 4 de enero, junto a otros sacerdotes, se acercó a ver si la Hostia consagrada que se había caído al suelo se había disuelto en el agua tras haber pasado ya casi 2 semanas: «Vimos de inmediato que la Hostia no se había disuelto y que había aparecido una mancha roja en alrededor de 1/5 de su superficie. Decidimos informar al obispo de lo acontecido, quien instituyó una comisión teológica y científica específica para analizar el suceso.
Mientras, advertimos que la mancha cambiaba de color con el transcurso de los días, y que el rojo intenso pasaba a ser rojo amarronado (...). La muestra de la Hostia fue tomada directamente por los científicos el 26 de enero de 2014. Para nosotros, sacerdotes, el milagro era evidente. No obstante, la comisión tenía que comprobar sobre todo si se trataba de algún tipo de hongo, moho o agente externo (...).
El Instituto de medicina forense de Wroclae excluyó de inmediato tras el primer análisis la presencia de bacterias u hongos que adquieren una tonalidad rojiza. El segundo análisis histopatológico evidenció que algunos fragmentos parecían formar parte de tejido miocárdico. A continuación, decidimos solicitar una opinión ulterior y llevamos las mismas muestras al Instituto de medicina forense de Szczecin sin especificar la procedencia de las mismas. Allí se empleó un método de investigación distinto.
El Departamento de histopatología de la Pomeranian Medical University de Szczecin, una vez concluidos los análisis, emitió un comunicado en el que anunciaba que «en la imagen histopatológica se ha descubierto que los fragmentos de tejido contienen partes fragmentadas de músculo estriado transversal». Y esto «se asemeja mucho al músculo cardiaco humano, con alteraciones que aparecen a menudo durante una agonía». No hemos analizado la sangre hallada en la Hostia, pero sabemos que se ha encontrado ADN humano».
Los resultados de los análisis se han presentado al Vaticano, concretamente a la Congregación para la Doctrina de la Fe, que ha reconocido el carácter sobrenatural del suceso. Llama la atención el hecho de que los resultados de los exámenes sean similares a los del Milagro Eucarístico Lanciano del año 700 d.C. y de otros Milagros que se han producido recientemente, como el de Sokolka (Polonia) en 2008, el de Tixtla (México) en 2006 o el de Buenos Aires (Argentina) en 1996.
El 17 de abril de 2016, Mons. Zbigniew Kiernikowskiego, nuevo obispo de Legnica, anunció durante la Misa que, siguiendo las indicaciones de la Santa Sede, había ordenado al vicario parroquial Don Andrzej Ziombra «preparar un lugar adecuado para exponer la preciosa reliquia, con el fin de que los fieles puedan expresar su adoración personal de forma apropiada».
Es muy significativo el hecho de que el Milagro de Legnica se haya producido precisamente en la iglesia dedicada a San Jacinto (1185-1257), santo dominico muy devoto a la Eucaristía y que fue también protagonista de un Milagro relacionado con la Eucaristía. Cuando las feroces tropas mongolas llegaron a las puertas de Kiev, San Jacinto tomó la píxide que contenía las Hostias consagradas y se dirigió hacia la salida para ponerlas a salvo.
Al llegar al final de la iglesia, escuchó una voz que lo llamaba que procedía de la estatua de la Virgen, cerca del altar: «Jacinto, Jacinto. Veo que estás poniendo a salvo a mi hijo, ¿no querrás dejar a su madre en las manos profanadoras de los bárbaros?». El Santo se excusó diciendo que le resultaba imposible levantar un peso tan grande, pero la Virgen le replicó: «Si tuvieses un poco más de fe y un poco más de amor hacia mi, te resultaría muy fácil llevar este peso». Jacinto respondió: «Mi único deseo es amarla y tener fe en usted».
De repente, la estatua se hizo ligera como una pluma y San Jacinto, acompañado de sus frailes, pudo atravesar milagrosamente el gran río Dnieper y pasar inobservado en medio de las feroces tropas mongolas. Fachada de la iglesia donde se produjo el Milagro El 5 de enero de 2014, los sacerdotes se dieron cuenta de que había una mancha en la Hostia introducida en el agua. Parecía una mancha de sangre. Se informó inmediatamente al entonces obispo de Legnica, Mons. Stefan Cichy, que instituyó de inmediato una comisión científica para analizar el fenómeno.
La catedrática Barbara Engel, con relación a la muestra analizada, ha afirmado: «La conclusión de los científicos es la siguiente: se trata de tejido miocárdico de naturaleza humana».
Uno de los científicos que participaron en los análisis científicos, la catedrática Barbara Engel, médico y cardióloga, declaró durante la conferencia de prensa: «El material se ha analizado con rayos UV y filtro de color naranja, y los resultados han sido unívocos: se han hallado fibras miocárdicas, típicas del tejido miocárdico, con alteraciones que se presentan a menudo durante la agonía».
Poznan, 1399
En 1399, en la ciudad de Poznan, un grupo de amigos que odiaban la fe cristiana convencieron a una doméstica para extraer de la iglesia de los Dominicos (hoy de los Jesuitas) tres Hostias consagradas. La mujer, alentada por una sustanciosa recompensa, logró robarlas. Al entregarlas en manos de los malhechores bajaron al subterráneo de una casa, las depositaron sobre una mesa y comenzaron a profanarlas golpeándolas con un punzón.

De pronto, comenzó a destilar copiosamente Sangre que llegó a salpicar en el rostro de una chica del grupo, que siendo ciega recuperó inmediatamente la vista. Los profanadores, sobrecogidos de terror y de la angustia, intentaron destruir en vano las Hostias porque éstas permanecían siempre intactas. Entonces, decidieron llevarlas a las afueras de la ciudad y arrojarlas en los pantanos que estaban cerca al río Warta. Mientras tanto, un joven pastor que se encontraba en las cercanías, vió tres Hostias luminosas que se elevaban en el aire.
Dominando la emoción, regresó a su casa para contarle todo a su padre y a las autoridades locales. El alcalde se mostró indiferente a lo que el joven narraba y creyendo que era un impostor ordenó que lo encarcelaran. El joven pastor logró liberarse misteriosamente y se presentó nuevamente al alcalde, quien finalmente, convencido de los hechos, se dirigió al lugar del Prodigio. Mientras tanto, toda la población se había reunido en torno a las tres Hostias luminosas suspendidas en el aire.
Sólo el Obispo Wojciech Jastrzebiec pudo lograr, luego de fervientes ruegos al Cielo, recuperar las Partículas que descendieron a la píside que tenía entre las manos. El Obispo ordenó inmediatamente una procesión solemne para llevar las Hostias prodigiosas a la iglesia dedicada a Santa María Magdalena. En el lugar del Milagro fue construída una capilla de madera que se convirtió en meta de peregrinaciones. Más tarde, el rey Wladyslaw Jagiello, habiéndose enterado del Milagro, visitó personalmente Poznan para venerar las Hostias prodigiosas.
Como signo de devoción, hizo edificar una iglesia dedicada al Corpus Domini en el mismo lugar donde sucedió el Prodigio. En el siglo XIX, en el lugar donde fueron profanadas las Hostias, fue contruído un Santuario donde aún hoy se conserva la mesa con las huellas de la Sangre destilada de las Hostias. Cada jueves, en la iglesia del Corpus Domini en Poznan, se realiza una procesión con el Santísimo Sacramento en honor al Milagro.
Sokółka 2008
Los profesores de la Universidad UMB han subrayado que, en el caso de la Hostia examinada, en la muestra se han hallado numerosos indicadores biomorfológicos típicos del tejido muscular cardíaco como, por ejemplo, el fenómeno de la segmentación, es decir daños a las fibras del tejido del músculo cardíaco en el tramo en el que se encuentran las uniones comunicantes [estructuras características del músculo cardíaco], y el fenómeno de la fragmentación. Esos daños son visibles bajo forma de numerosas y minúsculas lesiones.
SOKÓŁKA POLONIA, 12 DE OCTUBRE DE 2008
Estas alteraciones se pueden observar sólo en fibras no necróticas, es decir vivas, y muestran signos de espasmos rápidos del músculo cardíaco típicos de la fase extrema anterior a la muerte. Otra prueba importante del hecho de que el material analizado corresponde a tejido muscular cardíaco humano ha sido la posición central del núcleo celular en las fibras observadas, una característica típica de las fibras musculares cardíacas… “En el tramo de algunas fibras se han observado signos que pueden corresponder a los nodos de la contracción.
Por otro lado, durante el análisis con el microscopio electrónico, podían verse siluetas de las uniones comunicantes y los filamentos finos de las miofibrillas”, han declarado los dos científicos de Bialystok. Además el tejido cardíaco estaba unido a la Hostia consagrada de forma indisoluble. En el informe del peritaje realizado por la Dra. Sobaniec-Łotowska y el Dr. Sulkowski, puede leerse:
El material ha sido suficiente para el peritaje; indica que se trata de tejido muscular cardíaco, o al menos, el que más se parece de entre todos los tejidos vivos de un organismo.
“Y, algo muy importante, el material analizado está formado totalmente por tejido muscular cardíaco”. Esta afirmación se incluye en el “Comunicado de la Curia Metropolitana de Bialystok” del 14 de octubre de 2009 relativo a los fenómenos eucarísticos de Sokołka. Los doctores también han descubierto otros elementos inexplicables. “La Hostia permaneció en agua durante mucho tiempo y en el corporal durante un periodo de tiempo aún más largo.
Por tanto el tejido que apareció en la Hostia habría tenido que sufrir el proceso de autólisis, es decir el proceso de autodestrucción por la acción de los enzimas intracelulares; ¡sin embargo en el material analizado no se han observado rastros de estas alteraciones!” han afirmado las dos eminencias.
Otro acontecimiento que se observó y resultó muy interesante consiste en el hecho de que la sustancia que se halló en el corporal, aunque haya cambiado ligeramente después de haberse extraído del agua (simplemente se secó), dos años después no ha cambiado de aspecto aunque no se haya estabilizado ni conservado a una temperatura especial. “Eso significa que si el milagro se imputara a una bacteria, el material se habría desintegrado, destruido y habría cambiado de aspecto.
Cualquier cultivo micróbico, incluso del material más limpio posible, después de tan sólo una semana es completamente distinto” ha añadido el Dr. Sulkowski. Sin embargo algunas personas, que no sólo nunca han analizado el material sino que ni siquiera lo han visto con sus propios ojos, han afirmado que el color rojo de la Hostia se debe a la prodigiosina, un pigmento rojo que produce la bacteria Serratia marcescens.
“Obviamente esto es absurdo” han afirmado los especialistas de Bialystok, también debido a que el material analizado corresponde al músculo cardíaco y no a una bacteria. Los científicos de Bialystok han analizado la muestra extraída en términos meramente científicos y no relacionados con el fideísmo. Algunas acusaciones eran incluso más absurdas, como la que fomentó el grupo de los llamados “racionalistas” según los cuales el tejido analizado pertenecía a un hombre asesinado. Los doctores han reaccionado con una declaración en la que han expresado
una profunda indignación por el hecho de que la opinión pública fuera inducida a error debido a hipótesis pseudocientíficas falsas sobre el fenómeno analizado, sobre todo por parte de personas que ignoran los detalles correspondientes al análisis, no han tenido acceso al material analizado ni a la documentación recopilada y que a menudo no conocen ni siquiera las técnicas de análisis aplicadas.
La redacción del protocolo por parte de los dos científicos de Bialystok ha durado dos semanas. Cuando la Curia de Bialystok fue informada de los increíbles resultados de los análisis puso en marcha una Comisión Eclesiástica especial convocada por el Arzobispo el 30 de marzo de 2009. Su labor consistía en examinar el milagro desde el punto de vista teológico y en escuchar a todos los que habían visto la Hostia o habían sido testigos de esos acontecimientos extraordinarios.
La comisión también se ocupaba de disipar cualquier duda de mistificación y de constatar que nadie hubiese sustituido a escondidas la Hostia en el Sagrario. Los representantes de la comisión – los eminentes doctores del Seminario de Bialystok – han interrogado a todos los testigos y han comprobado la veracidad de sus testimonios. La labor realizada por la Comisión Eclesiástica ha dado lugar a la siguiente declaración:
La Hostia de la que se ha extraído la muestra para el peritaje es la misma que se ha trasladado de la sacristía al sagrario de la capilla de la casa parroquial. No se ha constatado la intervención de personas ajenas.
Algo que por otro lado también excluyen categóricamente los dos científicos de Bialystok. No era posible que alguien hubiese depositado un fragmento de cuerpo humano en el sagrario. ¿Qué llevaba a pensarlo? Los fragmentos que formaban la Hostia estaban íntimamente interconectados con las fibras del tejido humano, penetraban uno en otro como si un fragmento de “pan” de repente se hubiera transformado en “cuerpo”. No es posible manipular un acontecimiento de este tipo. Nadie, absolutamente nadie, habría sido capaz de hacerlo.
“Incluso los científicos de la NASA, que cuentan con las técnicas de análisis más modernas, no habrían sido capaces de recrear artificialmente algo parecido”, ha afirmado la Dra. Sobaniec-Łotowska, añadiendo que este hecho para ella ha tenido especial importancia. La Iglesia cree que las palabras de la consagración, por la potencia del Espíritu Santo, transforman el pan en el Cuerpo de Cristo y el vino en su Sangre. Ello hace un llamamiento a los ministros de la Santa Comunión para que den el Cuerpo de Cristo con fe y atención y a los fieles para que lo reciban con respeto.
Fuente
Texto y fotografías: exposición internacional «Los Milagros Eucarísticos en el mundo», de san Carlo Acutis. Ficha original en miracolieucaristici.org.