La fe no es solo emoción: también es confianza.
Hay etapas en las que no se siente nada especial. Rezar cuesta, creer parece seco y Dios puede sentirse lejos.
Pero la fe madura no depende solo de la intensidad interior. También se expresa permaneciendo, buscando y confiando cuando no hay grandes sentimientos.
La fe no pide apagar la inteligencia. Invita a buscar la verdad con humildad, sin reducir la realidad a lo que puedes medir o comprobar por ti mismo.
Idea clave
Creer es confiar, no solo sentir.
Tu reto para esta idea
Reza hoy aunque no tengas ganas. Hazlo con sencillez y permanece ahí.