Que algo te parezca inspirado no significa que debas imponerlo mañana.
Cuando algo te entusiasma espiritualmente —una iniciativa, un proyecto, una manera nueva de hacer las cosas en tu parroquia—, puedes confundir urgencia con autenticidad: quieres que todos lo entiendan ya y tomas cualquier cautela como un rechazo.
Pero una inspiración buena también sabe crecer acompañada. La fiesta del Corpus Christi empezó con la intuición de una religiosa, santa Juliana de Lieja, y tardó años en madurar, con mucha oración y diálogo con los pastores de la Iglesia.
Dar tiempo, aceptar correcciones y no adueñarte del resultado limpia la intención. Si de verdad es un servicio, importa más que madure bien que verlo cuanto antes asociado a tu nombre.
Idea clave
Lo que viene de Dios puede esperar, escuchar y crecer dentro de la comunión de la Iglesia.
Tu reto para esta idea
Presenta una iniciativa tuya a alguien prudente y pídele una objeción que te ayude a mejorarla.