No todo lo importante cabe en una pantalla.
El ser humano no es solo cuerpo, agenda y estímulos. Tiene vida interior, capacidad de verdad, libertad, amor y relación con Dios. Si no cuidas esa parte, algo se seca aunque por fuera todo funcione.
Dar espacio al alma no es huir del mundo. Es vivir con más profundidad dentro de él: pensar, rezar, elegir bien y no dejar que lo inmediato sea lo único real.
Idea clave
La vida interior también necesita atención, silencio y alimento.
Tu reto para esta idea
Reserva diez minutos sin ruido para pensar qué está ocupando demasiado tu corazón.