Cristo no está solo en los momentos religiosos.
A veces separas la fe de la vida diaria: rezar por un lado, trabajar, estudiar o caminar por otro. Pero Cristo quiere entrar también en lo normal.
Puedes hablar con Él mientras trabajas, antes de una conversación, en un trayecto o en una dificultad pequeña. La vida ordinaria también puede ser lugar de encuentro con Dios.
La amistad con Cristo termina tocando la vida ordinaria. Poco a poco cambia la manera de trabajar, pedir perdón, sufrir y mirar a las personas que tienes cerca.
Idea clave
Dios está en tu día a día.
Tu reto para esta idea
Recuérdale hoy en un momento normal: caminando, trabajando o antes de responder a alguien.