Disciplina
Trabaja bien aunque nadie mire
La calidad también forma parte de tu carácter.
Trabajar bien no es perfeccionismo ni obsesión por quedar impecable. Es respeto por la tarea, por las personas que recibirán ese trabajo y por Dios, que también ve lo oculto.
Las chapuzas cansan por dentro. En cambio, hacer con cuidado lo que toca deja una alegría tranquila: no la del aplauso, sino la de haber sido fiel.
Esto no va de volverse duro, sino de ganar libertad. Cuando la voluntad no se entrena, depende demasiado del ambiente, del cansancio o de las ganas. Los actos pequeños, repetidos con paciencia, van haciendo más fácil elegir el bien.
Idea clave
El trabajo bien hecho educa el carácter y sirve mejor a otros.
Tu reto para esta idea
Elige una tarea de cada día y hazla hoy con un detalle extra de cuidado.
BASADO EN
Trabajo →