No todo es azar, aunque no siempre veas el sentido.
Hay hechos que parecen sueltos, imprevistos o incluso absurdos. Desde dentro de una situación, muchas veces cuesta ver una dirección.
La fe no consiste en entenderlo todo al momento, sino en creer que Dios puede guiar la historia sin quitar libertad. Nada queda fuera de su mirada.
Esto no obliga a interpretar cada suceso como un mensaje secreto. La fe invita a vivir atento, actuar con responsabilidad y confiar incluso cuando todavía no entiendes el camino.
Idea clave
Nada escapa del plan de Dios.
Tu reto para esta idea
Mira hoy un hecho concreto con fe. Pregúntate qué puede estar enseñándote Dios.