No: hay algo más grande actuando.
Vivir como si todo dependiera de ti acaba agotando. Querer controlarlo todo te roba paz y te hace olvidar que no eres dueño absoluto de la historia.
Confiar en Dios no significa desentenderte. Significa hacer lo que debes y dejar en sus manos lo que no puedes dominar.
Confiar en que Dios cuida de la historia no elimina tu libertad. Te permite actuar con seriedad y, al mismo tiempo, entregar a Dios aquello que escapa de tus manos.
Tu reto para esta idea
Deja hoy de controlar algo que no depende de ti. Haz tu parte y entrégalo a Dios.