Verdad, amor y felicidad encuentran en Él su sentido último.
Puedes buscar respuestas en muchas partes, y algunas te ayudarán de verdad. Pero la pregunta última por el sentido de la vida no se resuelve del todo en algo pasajero.
En Dios convergen la verdad que ilumina, el amor que no se agota y la felicidad para la que está hecho tu corazón. No es una respuesta pequeña: es el centro que ordena todo.
Poner a Dios en el centro no elimina los demás bienes. Les devuelve su lugar: puedes trabajar, querer y disfrutar sin exigir a cada cosa una plenitud que no puede darte.
Idea clave
Dios es la respuesta última al deseo profundo del corazón.
Tu reto para esta idea
Acércate hoy a Dios aunque sea un poco: una oración breve, una visita o una pregunta sincera.