La confianza también crece cuando reconoces un error y lo enmiendas pronto.
Una persona virtuosa no es alguien incapaz de equivocarse.
El artículo la describe como alguien que, cuando falla, reconoce el error y procura repararlo cuanto antes, sin permitir que el orgullo añada una segunda herida.
A veces ocultas un fallo para conservar una imagen de persona fiable. El resultado suele ser el contrario: el problema crece y los demás descubren que no podían contar con tu sinceridad cuando algo salía mal.
La confianza no exige perfección, pero sí verdad y respuesta.
Avisar pronto, asumir la parte propia y proponer una solución demuestra más carácter que fabricar excusas impecables.
Idea clave
La fiabilidad se demuestra tanto al cumplir bien como al responder con verdad cuando fallas.
Tu reto para esta idea
Reconoce hoy un error reciente antes de que te lo señalen y propón una forma concreta de repararlo.