Si alguien te preguntara en qué crees, ¿por dónde empezarías?
Te lo puede preguntar un compañero de trabajo, un amigo que no cree o tu propio hijo: «¿Y tú qué crees, exactamente?». Muchos cristianos se quedan en blanco o sueltan una lista desordenada de normas.
Lo esencial cabe en pocas frases: que hay un solo Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo; que nos ha creado por amor; que el Hijo se hizo hombre, murió y resucitó para salvarnos; que en la Iglesia nos da su vida por los sacramentos; y que nos espera una vida eterna con Él. Es lo que resume el Credo que se reza cada domingo en Misa.
Saberlo decir con tus palabras no es cosa de expertos. Es conocer lo que amas lo bastante como para contarlo con sencillez.
Idea clave
Conocer lo esencial de tu fe te permite contarla con sencillez cuando te pregunten.
Tu reto para esta idea
Reza hoy el Credo despacio y luego intenta resumirlo en voz alta con tus palabras.